el jefe de la fuerza de carabineros recibío una confidencia y partió de noche en una barquilla hacia la caleta (CADIZ). Vió luces y tras dar el alto, los contrabandistas huyeron en un bote dejando abandonado un barquito con 39 bultos de tabaco con casi mil kilos de peso. No parece cierto el rumor de que se hubieran efectuados disparos.